Luego de la presentación del libro Veracruz Fiesta Viva, el Director General de la Universidad CEUNICO, Ing. Juan Manuel Reyes Sáiz dijo en entrevista que la institución que dirige acudió a una invitación hecha por el Gobernador Fidel Herrera, para financiar la edición del libro.
Mencionó que este es uno de los primeros esfuerzos en el que colaboran la iniciativa privada y el gobierno en proyectos de cultura y, como universidad “una de nuestras funciones es promover y difundir la cultura”.
Destacó que Veracruz Fiesta Viva es un libro importante por el papel que va a desempeñar en la promoción turística de Veracruz.
De la Invitación del gobernador se desprende la idea de que haya más colaboración; “es cierto que el gobierno tiene la obligación hacer proyectos culturales, pero también las universidades y las empresas, como parte de su responsabilidad social, podemos participar en la promoción de la cultura y es algo que beneficia a todos”, dijo.
“Por ejemplo para la Universidad CEUNICO es un producto cultural que llena algunos vacíos, para el gobierno del Estado, es una manera de colaborar, aplicando el presupuesto que tiene destinado, pero con la participación de la iniciativa privada, se puede obtener un mejor trabajo”.
Respecto a dar mayor difusión al libro, el Ing. Reyes informó que por su parte, la Universidad CEUNICO lo presentará contando con la presencia de los antropólogos que participaron en la elaboración del libro, “van a venir los antropólogos a dar conferencias acerca de estos eventos; fue un trabajo bastante intenso. El Lic. Alfredo Delgado Calderón, el antropólogo Román Güemes, quienes intervinieron en la elaboración del libro, vendrán a dar disertaciones acerca de estos festejos”.
Reyes Sáiz detalló sus impresiones acerca de algunas fiestas que se mencionan en el libro, destacando la minuciosidad con la que se elaboran algunos elementos de la misma: “Además del colorido, la carga emotiva y religiosa es muy grande; por ejemplo, los tapetes de aserrín que hacen en algunos pueblos, es un modelo de cómo se deben hacer las cosas. Los pobladores saben que es sólo para un ratito, sin embargo tiene que quedar muy bien hecho, si queda mal lo levantan y vuelven a hacerlo. Esto nos enseña que debemos hacer las cosas aunque sean para un rato. Nos enseña también la fragilidad de la vida, puede quedar muy bonito, pero en un momento queda destruido”.
“Hay muchas enseñanzas en las tradiciones, sobre todo en la carga religiosa y el sentido de unidad que le da cada fiesta a su pueblo, el sentido de identidad, aparte de la cohesión del trabajo comunitario que se consigue al hacer las fiestas”, concluyó. (MEL)