Todos tenemos problemas, y junto con eso tenemos que aprender todos los días, en varios momentos del día, varias necesidades que se van empalmando en el transcurso del día.
Así dio inicio la conferencia del Mtro. Francisco Mejía López, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Tabasco quien estuvo el sábado pasado en la Universidad CEUNICO para dictar la conferencia titulada El Ciclo de la Experiencia.
Dijo el investigador que a veces no podemos resolver adecuadamente ni nuestros problemas ni nuestras necesidades y que, dejar pendientes problemas o necesidades puede llevar a causar trastornos y requieren ayuda para cerrar los ciclos inconclusos.
Agregó que el Equilibrio de la experiencia, es una forma de abordar adecuadamente nuestras necesidades y los pasos para resolver los problemas.
En entrevista Mejía López mencionó que el ciclo de la experiencia es un modelo utilizado en Terapia Gestalt para explicar cómo atendemos las necesidades sicológicas humanas, como vamos pasando por etapas en un ciclo, “también expliqué como interrumpimos esas experiencias, dejándolas a veces en una etapa previa y no las podemos resolver adecuadamente y esto hace que la persona no concluya su ciclo de experiencia”.
Dijo que la depresión puede aparecer debido a que el individuo no ha concluido algunos ciclos en su vida; muchas de las personas que padecen depresión porque han dejado a lo largo de su vida pendientes algunos asuntos que no han resuelto.
Algunas depresiones pueden deberse a que no se han resuelto algunos duelos pasados y eso ha hecho mella en el sujeto que puede sentir que la vida no vale la pena vivirla, que las emociones no se disfrutan, que la vida diaria no se puede disfrutar y la persona cae en un cuadro depresivo.
Lo que explica el ciclo de la experiencia, es como uno puede descuidar, desde aspectos muy sencillos como es el comer, hasta la salud mental para los proyectos de vida, todo eso puede ser afectado si no se ha cubierto adecuadamente.
Finalmente, el Mtro. Mejía López recomendó a las personas a que ubiquen cuáles son los ciclos que no han concluido en su vida y trabajarlos de manera simbólica.
“La idea es que la persona reconozca que es lo que no ha podido completar de sus experiencias, que las ubique bien y que comience a elaborarlas de manera simbólica, eso lo hacemos en la terapia, pero también se le recomienda a la persona que hable acerca de esos asuntos que no ha podido concluir y eso le ayude a reconocer que están estancados en algo y que no se pueden mover de ahí”.
También recomendó que esos asuntos pendientes deben de hablarse, platicarse, pues eso significa retroalimentación, sólo se debe escoger muy bien a quien con quién se hará esto. (MEL)